Desde 1893

El origen de los aceites de AOVE se remonta al año 1893, cuando Manuel Torres Lanzas se pone al frente de una pequeña explotación olivarera en Jimena (Jaén); eran otros tiempos, en los la molienda de la aceituna se realizaba con procesos mecánicos muy rudimentarios, ayudados de la tracción animal, etc. El testigo pasaría a manos de su sobrino, Manuel Alfonso Torres Torres, quien imprime el primer gran empujón a ‘La Purísima’, sumando nuevas plantaciones de olivar y haciendo más ambicioso el proyecto.

Hoy, cuatro generaciones después, los aceites de esta industria oleícola han conseguido llegar a las mesas de todo el mundo gracias a su constante afán de superación. Conocedores de cómo el olivar puede ofrecer sus mejores frutos y persiguiendo en todo momento la fórmula para extraer excelentes zumos de aceituna y con una mayor rentabilidad, los responsables de la empresa han ido adaptándose continuamente y asumiendo nuevos retos en el plano agrícola, en el tecnológico, de comercialización, etc.

En 1966 se hace con las riendas de este ilusionante proyecto la siguiente generación, con Rafael Torres González al frente. El primer punto de inflexión en esta larga trayectoria llegaría en el año 1982, cuando se decide abandonar el tradicional sistema de molturación (con rulos y prensa) para adoptar el sistema continuo (en aquel momento, ‘La Purísima’ fue una de las cinco almazaras de la provincia que adoptaron el sistema continuo de tres fases para elaborar sus aceites).

Con Rafael Torres González la empresa inicia un proceso ascendente en el que se cosechan grandes logros. Este gran empresario es el artífice de que en el año 1992 se adquiera la envasadora, y con ella nace la marca AOVE. Este avance provocó un reto añadido, pues la nueva infraestructura  llegaría de la mano de una implacable labor comercial que ha permitido que los aceites de la firma lleguen a las despensas y cocinas de clientes de toda España y Europa.

En 2004 la empresa pasa a manos de los hijos de Torres González, heredando su espíritu inquieto y de superación. En la actualidad, la empresa cuenta con un sistema de producción continuo de  dos fases, con una capacidad de 250 toneladas de aceituna por día, lo que facilita que en menos de 24 horas la aceituna que se recoge en el campo se transforme en aceite, manteniendo así toda la calidad del producto.



¿Quiénes somos?

AOVE no es más que el resultado del esfuerzo de una gran familia de amantes del aceite de oliva virgen extra. Un compromiso que nace de una pasión por el campo y por la agricultura, y que se hace patente en el exigente equipo profesional involucrado en un proyecto que busca obtener y hacer llegar al consumidor el mejor producto.

En AOVE cuidamos el fruto desde su origen, asumiendo las técnicas y la tecnología adecuada para obtener la máxima rentabilidad y las más altas cotas de calidad de los aceites.

Trabajamos por y para el aceite de oliva virgen extra. Nuestra inquietud es conseguir un producto de calidad inigualable que luzca todas sus cualidades en esas cocinas repartidas por todo el mundo en las que nos hemos hecho un hueco gracias a sólidos argumentos sensoriales y gastronómicos que abanderan la firma AOVE. Sabemos hacer un excelente aceite de oliva virgen extra, con matices únicos, y queremos que lo disfruten los consumidores más exigentes.



Almazara ‘La Purísima’

Los responsables de ‘La Purísima’ conocen perfectamente el cultivo del olivar y como cuidar el producto para obtener su máxima expresión de calidad. Pero a todo esto hay que sumar el magnífico trabajo que se realiza en la almazara, gracias a la combinación del conocimiento y la mejor formación técnica de los profesionales que la integran, con una apuesta tecnológica sólida (con avances tecnológicos en muchos caso pioneros en el sector).

En ‘La Purísima’ no solo se extraen los grandes aceites de la firma AOVE, y cada vez son más numerosos los productores que confían en la seriedad y en la capacidad de esta almazara para sacar el mejor resultado de su aceituna.

AOVE LOVERS ONLY

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